Las eléctricas van a llegar muy justas a julio para tener listos los nuevos modelos del recibo de la luz

El sector prevé que se produzca un fuerte aumento de la luz para el tercer trimestre del año

Consideran que el nuevo sistema de tarifas es muy complejo por lo que no descartan problemas en algunas facturas

Las eléctricas van a llegar justas al 1 de julio para tener totalmente adaptadas las facturas del recibo de la luz al nuevo sistema de tarificación marcado por el Ministerio de Industria y Energía. La mayoría de las fuentes consultadas coinciden en que lo tendrán listo pero consideran que el nuevo modelo es bastante complejo y prevén que puede haber problemas al principio con la facturación. El cliente recibirá una factura totalmente diferente, muy desglosada por partidas, que ha obligado a modificar totalmente a las empresas el anterior modelo y adaptar todos sus formatos informáticos.

Las compañías han dispuesto de tres meses para adaptarse desde abril al nuevo mecanismo que estableció el Ministerio y que elimina la fórmula de subastas para los consumidores que se acogen al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), la antigua tarifa de último recurso (TUR). Al margen de este sistema ligado al mercado mayorista, los consumidores que lo deseen tendrán también la opción de contratar una tarifa con precio fijo para todo el año.

Las empresas no sólo han tenido que modificar sus formatos sino que también las distribuidoras y las comercializadoras tienen que ponerse de acuerdo, es decir estar interconectadas entre sí porque sus modelos de gestión son diferentes. En muchos casos, puede darse la circunstancia que la compañía que distribuye la electricidad, por ejemplo Endesa, no tiene nada que ver con la sociedad que comercializa, por ejemplo Gas Natural Fenosa. Además, en vez de hacer un factor de multiplicación fijo ahora hay que desarrollar 24 factores diarios diferentes, lo que hace todo muy complejo. “Por eso, no sólo hay que cambiar los registros de la distribuidora, sino que también nos tenemos que poner de acuerdo con los comercializadores”, señalan fuentes de una de las grandes del sector, lo que complica todo mucho más.

Las compañías no acaban de entender el nuevo modelo impuesto por el ministro José Manuel Soria y su equipo energético, ya que lo único que está provocando son mayores subidas en el recibo de la luz. Aseguran que lo ocurrido en el primer trimestre fue un espejismo cuando el precio medio del mercado fue de 26 euros/MWh, por lo que las compañías deberán devolver unos 300 millones de euros a los consumidores que están acogidos al método de precios regulados. El plazo límite que tienen las eléctricas para devolver esa cantidad es el 31 de agosto. Esta circunstancia de estos precios tan bajos del pool se produjo porque durante esos meses hubo mucha generación hidráulica y mucha eólica provocando el algunos momentos que la generación tuviera coste cero.

Este modelo de precios que está muy bien para los meses en los que hace mucho viento y llueve, se vuelve en contra en los periodos en los que sucede lo contrario. Por ejemplo, el precio del pool ayer fue de 59 euros el megavatio hora y la media hasta ahora del mes de junio es de unos 49 euros. Gracias a que abril y mayo no han sido meses con precios muy alto -la media rondó los 30 euros- puede aventurarse que las tarifas no van a subir mucho. Lo peor puede venir después. En julio y agosto apenas si hay viento, no llueve nada, lo que hace prever que la tarifa se dispare en octubre.

La guerra de los contadores inteligentes

La otra guerra está en los nuevos contadores inteligentes que la Unión Europea impuso al principio, pero con un plazo de tiempo razonable para su adaptación -hasta el 31 de diciembre de 2018-, pero que la nueva fórmula de tarifas ha obligado también a acelerar este proceso. Industria quiere que cerca del 40% del parque total -unos 25 millones de hogares- tengan instalado el contador  integrado para telecontrol para finales de 2014.

El plan de Endesa preveía llegar a final de 2014 con 3,9 millones de contadores instalados y van a tener incluso 4,1 millones totalmente listos. Esta eléctrica es la empresa que cuenta con mayor número de clientes -11,5 millones- y espera tener cubierto todo su mercado antes de 2018 que establece la Unión Europea. Según las compañías eléctricas, el problema no radica tanto en la fabricación y la instalación posterior sino en que hay que ponerse de acuerdo con las comunidades de vecinos y con la cantidad de consumidores que hay a título individual. Todo ello, sin contar las segundas residencias donde resulta muy complicado ponerse de acuerdo con los clientes. Además, por cada 100.000 clientes, la empresa eléctrica tiene que instalar un concentrador que permite que toda la información que recibe de cada contador pueda utilizarse posteriormente para la factura.

En el caso de Iberdrola, la segunda gran eléctrica con más clientes -10,3 millones-, el plan marcado es tener sustituidos en 2014 el 35% de los contadores de los consumidores domésticos. A cierre de 2013, tenía instalados dos millones de contadores nuevos. La empresa vasca ZIV, fabricante de equipos inteligentes para las redes eléctricas, acaba de firmar un contrato de más de 30 millones de euros para el suministro de 2,5 millones de contadores en los próximos 18 meses.

El cambio de los nuevos aparatos se hará con los consumidores domésticos por el mismo sistema de alquiler que hasta ahora. Se estima una cuota de 0,81 euros en la factura mensual para el contador monofásico y de 1,15 euros para el trifásico. El cliente que quiera puede adquirirlo -el precio es de unos 100 euros- pero el mantenimiento corre de su cuenta.

 

Fuente: Capitalmadrid.com

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